Dictamen sobre EpC: "Se ve la huella ideológica de la etapa Zapatero"

elimparcial.es
El dictamen del Consejo de Estado sobre la Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE) planteada por el Ministerio de Educación ha reabierto la polémica sobre un aspecto que parecía ya muerto -al menos en parte- y que tanta controversia ha generado entre padres de alumnos: Educación para la Ciudadanía.
Así, el Consejo de Estado no cree conveniente que se excluya del currículum esta asignatura obligatoria de formación ético-cívica. Más bien al contrario, en el dictamen se indica que “procedería imponerla como obligatoria en algún momento, pues han sido numerosos los acuerdos y recomendaciones… en el sentido de propugnar como objetivos… el velar por el aprendizaje de los valores democráticos y de la participación democrática con el fin de preparar a las personas para una ciudadanía activa”.
Sobre la polémica, Alicia Rubio, de Madrid Educa en Libertad, ha insistido a EL IMPARCIAL en que “ha sido un dictamen que cada uno ha traducido como ha querido”, es decir, “por un lado dicen que sería muy bueno que se volviera a poner algún curso de EpC obligatorio, pero por otro lado se reconoce que ha habido una controversia social”.
Rubio señala que “el debate se ha reabierto porque, entre otras cosas, nosotros seguimos igual, con los niños fuera de clase, ya que la asignatura está vigente todavía”. “Aquí no se resuelve nada” y recuerda que hay alumnos que este año suspenderán EpC “porque la ley no sale, cuando había voluntad de que desapareciera esta asignatura, y, sin embargo, este dictamen vuelve a decir que estaría bien que volviera esta asignatura”.
Zapatero y De la Vega
En Madrid Educa en Libertad no saben quién puede estar detrás de volver a recomendar una asignatura que ha suscitado tanta polémica y miles de objeciones de conciencia a un conjunto de materias que se han considerado, en parte de sus contenidos, adoctrinadoras, pero no tienen ningún reparo en recordar que del Consejo de Estado forman parte el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero y la exvicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega.
Igualmente, en esta línea, desde Profesionales por la Ética ha llamado mucho la atención que se haya reabierto de nuevo esta polémica, que sólo entienden “por una clave ideológica muy clara de alguien que esté ahí (Consejo de Estado)”. Esta plataforma civil también ha explicado a este periódico que “no tiene ningún sentido cuando los sindicatos o las asociaciones promotoras de la asignatura están calladas desde hace tiempo e incluso la Junta de Andalucía en sus críticas a la LOMCE ni siquiera citaba EpC”. “Verdaderamente es raro salvo una fijación ideológica de alguna personalidad”, añaden.
Sobre si puede estar la mano de Zapatero y de De la Vega detrás del sentido del dictamen, desde Profesionales por la Ética piensan que “con mucha probabilidad, tiene toda la pinta”. Y lo argumentan con que “destaca la obsesión que tienen con la igualdad de género”, algo que se demuestra, por ejemplo en el punto de en la educación diferenciada, para que se pueda acoger a conciertos, necesitan presentar un programa de igualdad.
Recuerdan que “todo esto, que se repite como mantra, obedece claramente a la etapa Zapatero, de la que todavía no hemos superado muchas cosas”. Aunque el dictamen —apuntan— no cita como tal EpC, habla de formación etico-cívica, tiene algunas contradicciones y es verdad que no todo es cien por cien negativo, “sí se ve que se ha querido dejar la huella ideológica de la etapa Zapatero”.
No habrá EpC
En cualquier caso, la secretaria de Estado de Educación, Montserrat Gomendio, se apresuró a descartar la incorporación al anteproyecto de la LOMCE una asignatura como Educación para la Ciudadanía. Recordó que el dictamen es consultivo y no vinculante e insistió en que la propuesta del Gobierno es convertirla en una asignatura transversal y que, por lo tanto, su contenido estará incluido en otras asignaturas.
Entonces, ¿qué problema hay en que desaparezca una asignatura y su nombre si los contenidos van a estar incluidos en otras?
La reforma del ministro José Ignacio Wert propone cambiar Educación para la Ciudadanía por “Valores culturales y sociales” en Primaria y “Valores éticos” en la ESO. Las dos serían obligatorias y alternativas a la asignatura de Religión. El problema aparece cuando los expertos avisan de que así se discriminaría a los alumnos que opten por la asignatura de Religión. Entienden que “no cursarán asignatura alguna sobre valores sociales y éticos a lo largo de toda su formación”.
PIE DE FOTOUna moral estatal
Por otra parte, si el problema es que los que den Religión no van a tener una clase con estos conocimientos, desde Profesionales por la Ética creen que simplemente habría bastado con pedir que no sea optativa, que sea obligatoria. Pero, “si esto es así, nos encontramos otra vez con Educación para la Ciudadanía. Eso de una asignatura de valores éticos no nos hace mucha gracia porque en la práctica no va a dejar de ser otra vez una moral estatal”. “Y así como no se puede obligar a nadie a ir a clase de moral católica o de moral de cualquier otra religión por qué habrá que elegir entre moral religiosa o moral estatal”, concluyen.
En este sentido, Alicia Rubio, de Madrid Educa en Libertad, recuerda que se han quitado de la asignatura las cosas más controvertidas, pero, “en realidad, lo importante no es que aparezca o no aparezca determinado tema en esa asignatura sino la asignatura en sí misma como puerta abierta para meter lo que les parezca oportuno a los distintos gobiernos”.
Varapalo al Ministerio
Por el contrario, el portavoz de Educación del PSOE en el Congreso, Mario Bedera, ha apuntado que el dictamen del Consejo de Estado “ratifica” varias de las críticas que han hecho al texto del anteproyecto de reforma educativa, que dice es “profundamente ideológico”. Así, celebra que el Consejo de Estado haya puesto “tachas” en el caso de Educación para la Ciudadanía, tema sobre el que el PSOE ya “advirtió” que no debería haber “ningún adoctrinamiento”.
Bedera cree que el Ministerio ha cedido en esta asignatura por presiones de los “sectores más radicales del PP y de la Conferencia Episcopal” y recuerda que “el Consejo dice que debe haber una asignatura de esta naturaleza porque nuestro país está comprometido en multitud de foros y ha firmado acuerdos con la UE y el Consejo de Europa en este sentido”.
Desde los sindicatos de la enseñanza pública se ha calificado de “varapalo” el dictamen. El secretario general de FE-CCOO, Francisco García, ha dicho que el Gobierno recibe “un tirón de orejas” con la eliminación de Educación para la Ciudadanía y con el hecho de querer convertir en optativas obligatorias sus sustitutas, Religión o Valores culturales y Valores éticos. Por su parte, el secretario general de FETE-UGT, Carlos López Cortiñas, ha destacado que el Consejo “viene a decir al Gobierno” que no elimine EpC cuando internacionalmente se aconseja implantar una educación en valores. Para el portavoz de STES, Augusto Serrano, no se puede “imponer” la asignatura de Religión frente a una asignatura sobre Valores.
De forma diferente lo ve la Confederación Católica de Asociaciones de Padres de Alumnos y Padres de Familia (CONCAPA) que considera que el dictamen “avala” la “necesidad” de reformar la Educación para la Ciudadanía. Continúa manteniendo su oposición a la imposición de EpC, con este Gobierno como con los anteriores, ya que “resulta innecesaria y únicamente sirve para restar horas lectivas más que necesarias”.
Además, entiende que los valores cívicos y éticos “no son patrimonio exclusivo de una materia, sino que deben impregnar todo el sistema y estar presentes de forma permanente durante la formación de los alumnos”.